Cambiar la ropa interior absorbente en la cama
Cambiar la ropa interior absorbente puede parecer una de las partes más desafiantes del cuidado, tanto física como emocionalmente. Es normal que le lleve tiempo sentirse cómodo al hacerlo. Con la práctica, esto se vuelve conocido, y algunas técnicas pueden hacer que sea más fácil para ambos.
Debido a que esta actividad implica poner a su ser querido de costado, se combina naturalmente con los movimientos de la Parte 4: Reposicionamiento para una mayor comodidad y protección de la piel. Leer ese artículo antes puede ayudar.
Antes de comenzar
- Reúna lo necesario: guantes, toallitas húmedas o un paño suave, ropa interior absorbente limpia y ungüento protector, si necesita.
- Genere un espacio cálido y privado.
- Tenga preparada un sábana para arrastrar, si cuenta con una, ya que facilita los movimientos.
- Hágale saber a su ser querido lo que hará.
Paso a paso
- Colóquese los guantes.
- Abra con cuidado la ropa interior absorbente.
- Limpie primero la parte delantera del cuerpo con toallitas o un paño suave. Hágalo despacio y mantenga cómodo a su ser querido.
- Ayude a su ser querido a rodar sobre su costado doblando una rodilla y guiando con cuidado sus hombros y caderas.
- Limpie la piel de la parte trasera y entre los glúteos.
- Tómese un momento para revisar la piel en busca de enrojecimiento y coloque un ungüento protector si es necesario.
- Enrolle la ropa interior sucia hacia adentro para contener cualquier suciedad y colóquela debajo del cuerpo.
- Coloque la ropa interior absorbente limpia debajo de las caderas.
- Con cuidado, gire a su ser querido hacia un costado y, si es necesario, hacia el otro costado para quitar por completo la ropa interior absorbente sucia.
- Coloque la ropa interior absorbente limpia en su lugar, quite cualquier arruga y pegue las lengüetas para que sujeten, sin apretar demasiado.
Moverse lento y hablar con calma ayuda a su ser querido a sentirse más cómodo. Cada paso que da apoya su comodidad, dignidad y bienestar.
Llame a su equipo de atención si ve algo de lo siguiente:
- Enrojecimiento o llagas que no desaparecen al cambiar de posición
- Piel lesionada o zonas abiertas
- Cambio repentino en el color, el olor o la cantidad de orina o heces
- Piel más caliente, hinchada o sensible en alguna zona
En MJHS, valoramos a los cuidadores personales y profesionales, y reconocemos el trabajo fundamental que usted realiza. Es por eso que hemos creado estos recursos en línea para cuidadores, para ayudarle en este momento crucial de su vida.
Si necesita ayuda y más apoyo para el cuidado de su ser querido, no dude en comunicarse con MJHS. Podemos recomendarle otras opciones de atención disponibles a través de uno de nuestros programas.